Dos personas, una obsesión con las plantas.
Savia Sabia nació de una idea simple y difícil de ejecutar: que el ritual de fumar no tenía por qué implicar tabaco, nicotina ni una lista de químicos que nadie lee.
Somos dos.
Juan Carlos se encarga de todo lo que ocurre antes de que el producto llegue a tus manos: la selección de insumos, la producción, la formulación de cada mezcla, el diseño y el empaque. Si una hierba entra a una mezcla, es porque pasó por su criterio.
Álvaro Arévalo lleva la parte comercial y la relación con quienes nos compran y con quienes trabajamos. Si escribes por WhatsApp o Instagram, es probable que hables con él.
Trabajamos con hierbas de origen local y orgánico, incluyendo cosecha familiar propia. Usamos papeles y empaques sin blanquear. No agregamos aditivos químicos, ni saborizantes artificiales, ni conservantes. Todo el proceso es manual: la preparación de las hierbas, la formulación de cada mezcla y el forjado de cada cigarrillo.
Lo que creemos
Precisión botánica.
Cada mezcla tiene una razón de ser. Estudiamos qué hace cada planta al inhalarse, en qué proporción y con qué otras funciona. No es intuición: es formulación.
Honestidad radical.
Fumar cualquier cosa implica combustión, y la combustión nunca es inocua. No te vamos a decir que nuestro humo es saludable. Te vamos a decir exactamente qué contiene y qué no, para que decidas con información real.
Reducción de daño como acto de cuidado.
No juzgamos a quien fuma. Ofrecemos una alternativa más limpia para quien está en transición, o para quien simplemente quiere que su ritual tenga menos química y más planta.
Ritualidad funcional.
El gesto de encender, pausar y respirar ya existe en tu día. Nosotros solo cambiamos lo que hay adentro.
Identidad guatemalteca sin folklore.
Nuestras plantas son de aquí. Eso no lo decoramos con clichés: lo demostramos con calidad.
Esto apenas empieza. Si llegaste hasta aquí, probablemente entiendes por qué lo hacemos.
Menos químicos. Más plantas.